jueves, 13 de septiembre de 2007

Cumbre en el Nevado Pisco






En la cima del Nevado Pisco
Un sueño cumplido

Este diario es muy especial para mí, ya que involucra muchos sentimientos y situaciones por las que tuve que pasar desde un inicio para realizar esta aventura. Me venia preparando física y anímicamente para este reto, sabia que en cualquier momento llegaría esa llamada o ese mail que me invitara a participar de este ascenso al nevado Pisco 5752 msnm, no podía ir solo ya que la logística tenia que cubrirse por lo menos por 3 personas, cuando creí tener el equipo listo desde Lima me quede solo ya que 2 compañeros desistieron, tenia que aprovechar la semana larga trate de hacer contacto con unos grupos en Huaraz pero la confirmación no llegaba, cuando pensaba que me quedaría o tendría que hacer otro viaje llego esa llamada que tanto esperaba, era la invitación de unirme a un grupo que de repente partía el día 29 de Junio tal como yo quería, si bien no era 100% seguro era la única oportunidad que tenia así que partí rumbo a Huaraz

Viernes 29 de Junio

Llegue a Huaraz 7:00 a.m., me fui en busca de los contactos que había hecho y fue grato ver que me esperaban, éramos 3: el guía Edwin (de 24 años aspirante a guía de montaña), Alexander (montañista brasilero) y yo. Chequeamos el equipo y ropa de montaña (3 capas de ropa, arnés, bastones, piolets, zapatos de plástico, crampones, sogas, lentes, etc, etc) eran entre 15 a 20 Kg. por cada uno.
Fuimos hasta la ciudad de Yungay (1 hora) y de ahi movilidad hasta Cebollapampa 3900 msnm (otra hora). Había mucha gente ya que estamos en plena temporada, además de que era la semana del andinismo en Huaraz. Cargamos algunas cosas en la mula, y empezamos el camino de subida hacia el refugio Pisco, si bien este camino ya lo conocía porque antes había estado por ahí, el entusiasmo y las ganas eran otras, esto iba a ser mas duro y muy importante para mi, era saber si estaba preparado para cosas grandes o tenia que esperar otra oportunidad. Tenia sentimientos encontrados entre alegría, emoción, temor, y hasta un poco de pena porque me hubiera gustado formar un grupo netamente de Lima, con decir que era el único peruano que intentaría llegar a la cima de los 20 o 30 extranjeros que subían ese mismo día.
2 horas de subida a buen ritmo y llegamos al refugio Pisco, estábamos ya a 4760 msnm, descargamos las cosas, preparamos el almuerzo, repasamos algunos nudos, decidimos el orden de la cordada y nos teníamos que ir a descansar, era casi las 5 de la tarde.
Creo que acá fue donde la pase peor, no puede descansar muy bien, el almuerzo me cayó muy mal y no pude dormir nada. Era medianoche teníamos que levantarnos para atacar la cumbre.

Sábado 30 de Junio

12:30 de la madrugada, tenia 2 malas noches (incluyendo la del viaje Lima – Huaraz), el cuerpo descompuesto y nada en el estomago. No podía estar pasándome eso, hasta diría que no era justo, había hecho de todo para estar ahí. Como alguna vez dije si no lo intentas no sabrás si lo lograras. Así que puse mi malestar en la mochila y cargaría con ella hasta que desparezca o me venza, eso si le iba a dar pelea hasta que mi cuerpo aguante.

Salimos del refugio y empezamos la caminata por una subida de pura morrena, nos acompañaba la luna llena, a medida que subíamos el frío aumentaba. Llegamos a tramos donde el camino había sido tapado por derrumbes, después de 3 horas de camino y casi a las 4 a.m. llegamos al glaciar, cambiaríamos piedras y tierra por hielo, mi malestar había pasado un poco pero el cansancio me pedía descansar, el sueño se apodero de mi por momentos, caminaba como sonámbulo, pero no había tiempo para una siesta así que continuamos. Nos pusimos los crampones, armamos la cordada y empezamos la subida al glaciar piolet en mano. La primera subida era como de 45°, por ir al centro tenia que tratar de mantener el ritmo entre el primero (Edwin) y el que venia detrás (Alex), cruzaba los dedos para que Alex no resbale y me jale con el, esa caída hubiera dolido tanto en el cuerpo como en el estado anímico.
6 a.m., estábamos cansados y veíamos la cima muy lejos, venia un camino plano pero con grietas a los costados, por momento pasábamos por aristas de hielo que dejaban ver las grietas en el fondo, nos mirábamos y sin intercambiar palabras pensábamos lo que nos pasaría si uno cayera por ahí.
7 a.m., nos faltaba 3 cimas para la cumbre, nos sentamos a descansar, estábamos muy cansados, había que decidir si seguíamos, Alex estaba desanimado decía que ya no podía mas , Edwin nos animaba nos decía falta poco solo hora y media mas aprox. (sonó medio burlón pero era la verdad), yo también estaba muy cansado pero no podía rendirme ni dejar a Alex, había pasado por tantas cosas para estar ahí, miraba la cumbre del Pisco y a la vez a ellos, era como si de mi dependiera la decisión de continuar, entonces me acerque a Alex, lo ayude a levantarse y le dije que por favor me acompañe que no iba a dejarlo ahí, somos un equipo y no iba a ser lo mismo si no estábamos todos. Se levanto y fue como si las fuerzas regresaran, los ánimos al tope, faltaba tan poco, íbamos despacio, contábamos paso por paso, parábamos a respirar y seguíamos, era difícil vernos los rostros pero creo cada uno tenia una sonrisa grabada de la manera que caminábamos y mas aun cuando solo nos faltaba una subida. Estábamos en el tramo final, la emoción nos hizo olvidar del cansancio en ese momento, caminamos como en el inicio, y de repente Edwin 10 mts adelante se detiene y nos grita aquí es!! , lo alcance, esperamos a Alex y un solo grito: Cumbre!!! Cumbre!!!! Parecíamos 3 chiquillos saltando y abrazándonos, creo que cada uno dejo caer una lagrima aunque no dejo que el otro lo viera, me arrodille a agradecer a la montaña por dejarme estar ahí, era mi sueño echo realidad, pensé en la familia, amigos que siempre me apoyaron y no dejaron que me desanime cuando las cosas no parecían salir bien, amigos de muchas caminatas que hubieran disfrutado de este momento, me levante y fue cuando realmente me día cuenta de donde estaba, estaba parado a 4752 msnm después de 8 horas de caminata, la vista era espectacular , tenia una vista de 360° rodeado de otro nevados y parecía como si todos estuvieran a mi altura. Tenía al Huandoy, Chacraraju, Artesonraju, Alpamayo mas atrás, etc. Nos tomamos fotos, cada uno agradeció a su manera a la montaña, creo que es difícil escribir lo que uno siente en ese momento.
Teníamos que regresar, nos faltaba la otra mitad de la travesía, si bien la mayor parte era bajada, esta se hizo tan difícil como la subida, las piernas ya no respondían, por ratos quedábamos tirados en el hielo a descansar, nos cruzábamos con personas que recién subían, les dábamos ánimos y continuaban, había que bajar a veces un por uno para evitar que uno jale al otro. 3 horas de bajada y terminábamos el hielo, pero aun faltaba la morrena, los zapatos eran insoportables, cada vez parecía que pesaban mas, solo quería llegar al refugio y tirarme a descansar, el sueño que tenia era como si no hubiera dormido 3 días. A lo lejos divisamos el refugio, falta poco vamos!! Nos dice Edwin, hasta que después de 2 horas de morrena llegamos a salvo.


No tenia fuerzas ni para sacarme las botas, entramos al refugio y lo único que hice fue echarme a descansar, era la 1:30 p.m., habíamos caminado por 13 horas, 8 de subida, 5 de bajada, me quede dormido por horas y cuando desperté era medianoche así que a seguir durmiendo.

Domingo 1 de Julio

6 a.m. me desperté ya recuperado, sabia que no era un sueño por todo lo que habíamos pasado, además me había quedado dormido con la ropa de montaña puesta, mientras preparábamos el desayuno nos reíamos y recordábamos anécdotas, las fotos de despedida y regresamos con nuestras mochilas llenas de recuerdos hacia Huaraz.
Se empezaba a hacer planes para ira a otra montaña, pero yo les dije que para mi era suficiente al menos por ahora, había dejado de lado y privado de muchas cosas por cumplir este sueño, lo conseguí, es mió, pero ahora a buscar rutas menos sacrificadas y si es con calor mejor.
Gracias Edwin y Alex por ser parte de esta aventura y los mejores deseos para ustedes.
Quiero terminar de escribir este diario agradeciendo a las personas que de una u otra manera estuvieron conmigo en esto, gracias a sus llamadas, mails, mensajes, al menos los que me vieron la semana previa a esto y sabían lo importante que era para mi intentar esta cumbre, ahora espero curarme esta gripe recuerdo de la montaña y ya veremos que pasa mas adelante.

Nazareth

“Para tomar la decisión mas importante de mi vida, subiría a pensarlo a la cima de la montaña, ahí se ven las cosas de otra manera”

“Gracias a ti por las fuerzas que me diste, esto también es tuyo, que lo disfrutes….conmigo”

2 comentarios:

Gina dijo...

q gran ruta!!!!

Clari dijo...

parece un lugar increible! yo quiero conocer la nieve, por eso saque vuelos a Buenos Aires desde Rio Gallegos para junio del año que viene. espero poder disfrutar aunque haga mucho frio